martes, 30 de noviembre de 2010

BOTELLITA DE JEREZ

En setenta y tantos años de dominación, el PRI cometió muchos errores, seguramente también, muchos aciertos. Estos son los que el PRI y sus políticos no han sabido explotar a la hora de entrar en campañas, en polémicas y en los dimes y diretes que han intercambiado ocasionalmente con la dirigencia del PRD y otros críticos. Hemos visto, en estos intercambios como el PRI no ha podido superar el fenómeno denominado Botellita de jerez, estos es, cuando el PRI ha tratado de ser oposición y ha cuestionado las desviaciones de los gobiernos perredistas tales como el nepotismo o la corrupción, la respuesta invariable ha sido: “son prácticas heredadas de los regímenes priistas”, algo que deja sin réplica al priismo, incapaz de mostrar sus aciertos en esos años de dominación, una especie de sentimiento de culpa de partido con demasiado tiempo en el poder.


La candidatura de Ricardo Barroso es un ejemplo, precisamente de ese mea culpa. Resulta que ahora el PRI se presenta como el partido joven, con una nueva cara, terso y sin arrugas. Es decir, el viejo partido de estado, el partido que heredara las glorias de la Revolución Mexicana niega su pasado solo porque no lo han sabido explicar, tampoco han podido discutir en BCS los errores del pasados inmediato, mucho menos se han atrevido a señalar a quienes los llevaron a la debacle.



Este viejo partido de estado que se desgastó en el ejercicio del poder, que ese desgaste coincidió con un gobierno percibido como omiso y corrupto, además del surgimiento de un liderazgo carismático en la oposición –salido de sus propias filas- que los llevó a perder la gubernatura y la hegemonía estatal en 1999, hoy se presenta con la cara lavada de una candidatura que se percibe mas como inexperta, sin antecedentes en la administración pública, que tiene que empezar a hacer un camino que otros miembros del PRI, políticos tradicionales ya tenían andado, y lo tiene que empezar, demasiado tarde, cuando sus adversarios tienen más de seis meses de campaña.


Se ve así, el PRI, con esas formas de negar lo que ha sido, como esas señoras con exceso de maquillaje, como esos señores con notorio bisoñé, que tratan de negar la edad. Actitudes que oscilan entre la extravagancia y el ridículo.

2 comentarios:

Cecilia dijo...

Es un PRI viejo que siempre ha tenido diversas maneras de presentarse con los ciudadanos, manteniéndose en esencia pero con nuevas tácticas de apoderamiento, la hierba mala desprestigia, diciendo que es el cambio; los que están en el poder no se dan cuenta que son parte del juego, simplemente personajes creados por autores de mayor inteligencia.
La política nace de estos autores, tergiversando la filosofía de la concepción de política por el sinónimo de poder de unos cuantos.

Mr. Sociomonster dijo...

No conozco la realidad en México, pero acá en Chile, sucede algo similar con la Concertación, que post dictadura ha dominado el espacio de poder en el gobierno, hasta este año. Vamos a ver cómo reaccionarán finalmente, el 2011, para las elecciones municipales...
saludos