jueves, 18 de junio de 2009

LOS PROFES Y LA GORDILLO

Todos los días paso por ahí, todos los días veo las pintas, los letreros, las consignas de quienes ocupan hoy el edificio del sindicato de profesores (SNTE). Las variopintas pintas del SNTE ocupado, ocupa la vista de todo automovilista que hace el alto en el semáforo inmediato. Mientras se espera el verde, en lugar de ver lejos, espiar a la vecina o pensar en la inmortalidad del cangrejo, la atención se centra en esa profusión de mensajes que los ocupantes lanzan, supongo que, a nosotros los ciudadanos de a pie y motorizados que pasamos día con día por el bulevar Olachea, mas conocido –afortunadamente- como Las Garzas

Lo que el deambulante puede sacar, -a vuelo de pájaro- en conclusión es que entre los profesores hay un evidente conflicto, tal asunto es innegable. La otra deducción es que los ocupantes del edificio pertenecen a un grupo diferente del que dirige Elba Esther Gordillo.

Tal deducción se desprende de que, hay escasa información acerca de la naturaleza del conflicto -¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo?¿donde?- pero una abundancia de mensajes dedicados a la profesora Gordillo.

Si ya es preocupante el hecho que los profesores, es decir, quienes educan a nuestros hijos e hijos de vecinos, el gremio trabajador mas ilustrado, la cúpula de la intelectualidad de la sociedad mexicana prefieran la dictadura de la Gordillo –pues son ellos quienes la reeligen, le dan poder y nombramientos a perpetuidad- también es preocupante la manera de afrontar el conflicto contra sus adversario que no parece ser otro que la Profesora Elba E. Gordillo

Como se puede ver en las fotografías, las caricaturas y dibujos resaltan reiteradamente los defectos físicos de la Gordillo. No hay información al público. Hay insultos a la imagen de la profesora, al parecer, culpable de su situación.

Cada dibujo contiene una fuerte carga insultante contra la profesora a quien la han comparado con personajes siniestros del cine y la ficción (Chucky, Drácula etc.) y que exhiben en el exterior del edificio con el fin –supongo- de mostrar su odio, rencor, tirria, antipatía, desafecto por la maestra que no ha hecho otra cosa que los mismo que hacen los dirigentes sindicales en este país –ver a Napo, Hernández Juárez, F Velázquez, Jonguitud, Gómez Zeta, La Guera R Alcaide por obra y gracia de los trabajadores y desde luego, el gobierno, parte de un sistema que le convienen interlocutores como la Gordillo.

Sus razones deben tener los profes para estar en pie de lucha, me imagino que tienen argumentos mucho mas poderosos e informativos para que el peatón, el automovilista que pulula por el edificio del SNTE comprendiera cual es el objeto de su descontento y no cuales son sus fobias y rencores pues las luchas colectivas ni se llevan a cabo ni se ganan porque odien mas, o porque la sorna y la capacidad de ridiculizar sobrepase el otro.



Un método de lucha excéntrico y supongo, ineficiente. La Gordillo debe estarse zurrando de risa cuando observa ese tipo de expresiones de sus adversarios.

En el tiempo que lleva el plantón -quizás mas de un año- los insultos a la Gordillo han cambiado de caricaturas, de dibujos que se ríen del aspecto personal de Elba Esther, de las múltiples cirugías plásticas que se ha hecho en la cara, de su pretendida fealdad; con pretendido ingenio los profesores muestran a su verdugo como un adefesio, como si el poder de la Gordillo se encontrara en su capacidad para cambiar de cara. La cara de la Gordillo ha sido mostrada como las mas horripilantes de las criaturas y al parecer, la lucha magisterial se centra en denostar mediante las características físicas de la Gordillo, la corrupción y el desmadre de la educación en México; la burla, la carrilla, sustituye a las razones; la capacidad para ridiculizar es una táctica de lucha; el señalamiento grotesco del aspecto físico es el centro de sus demandas.

Nada mas pueril, nada mas inefectivo. En esas manifestaciones de los maestros se observa una buena parte del desmadre educativo. Los profesores -o los profes o ¿maistros?- muestran que quizás no tengan capacidad para argumentar sus razones, capacidad para informar al público sus impugnaciones, sus descontento pero eso si, la burla, la sorna, el señalamiento hiriente como instrumento de lucha creen saberlo manejar y en eso centran sus motivaciones para luchar en contra de uno de los monopolios mas feroces y perversos como el de los sindicatos y sus líderes eternos que, al ver como los disidentes luchan, lo único que se puede estar seguros es que, tienen estos líderes amañados con el poder, una larga vida, la cara es lo de menos.

1 comentario:

Nicomedes dijo...

Raro que los "profes" no se burlen de su líder espurio, el mismo que ya les consiguió su fondo de ahorro con el Chicho.