lunes, 25 de marzo de 2013

Despues de recuperar la contraseña y encontrar el tiempo para atender, en la medida de las posibilidades, este blog, volvemos a publicar, asunto de política sudcaliforniana, según la visión de un ciudadano como cualquiera, poco a poco volveremos a tomar el pulso y a revivir este blog que algun día fue esplendoroso, colmado de seguidores y faro del pensamiento político, social y económico de los sudcalifornianos.
Mejoran las condiciones de salud, sobre todo el ego -como podrán ver arriba- mejora el estado anímico -como podrán constatar-. Invitamos a nuestros antiguos lectores a sintonizar www. bajapaz.blogspot.com.
Gracias.
Arturo Meza Osuna y sus muchachas

domingo, 24 de marzo de 2013

NARCISO AGÚNDEZ: DE POLÍTICO PRESO A PRESO POLÍTICO


 

Antecedentes. Cuando se llevaron a cabo las últimas elecciones generales del estado y se conjeturaba quien ganaría y quien quedaría aquí y allá, se daba cuenta de la extraordinaria maniobra de Narciso Agúndez para procesar su sucesión de manera que, ya exgobernador,  quedara a salvo y protegido por la nueva configuración en el gobierno de BCS. Según los enterados, Narciso había impulsado a Luis Armando Díaz, un viejo compañero de lides políticas, brazo derecho y amigo, quien había acompañado a Agúndez como Secretario general de Gobierno tanto en el gobierno municipal de Los Cabos como en la gubernatura, un hombre de su entera confianza , sin duda.

Pero una vez emprendida la campaña, Luis Armando Díaz no dio muestras de ser un candidato que pudiera ganar la elección, mientras Marco Covarrubias, a quien habían despreciado en el PRD, ya se había pasado al PAN y empezaba a encabezar las encuestas. Covarrubias  a su vez, había sido impulsado por Narciso Agúndez a la diputación federal una vez que terminó su responsabilidad como presidente municipal de Comondú. Imposible pensar que Covarrubias alcanzara la candidatura primero y después la diputación sin el apoyo de Agúndez Montaño. Dicho pacto se cerró con un fuerte apretón de manos y un estruendoso abrazo que recogieron las cámaras para eternizarlo en You tube en donde Covarrubias Villaseñor expresa una gratitud enorme a Narciso Agúndez por su apoyo.

Se supone que cuando Narciso Agúndez y el PRD entendieron que no ganarían la gubernatura con Luis Armando Díaz, que sería Covarrubias el  elegido en las urnas, desde el gobierno del estado salieron recursos para apoyar a Covarrubias vía el secretario de Finanzas, el cual mantenía excelentes relaciones con Covarrubias. Se mencionaban favores personales del secretario de Finanzas con el ahora gobernador además del apoyo abierto y espléndido no obstante ser parte del círculo íntimo de Narciso Agúndez. Así, de esa manera, el exgobernador Agúndez se cubría el otro frente. También se suponía que el propio PRD junto con Agúndez, negociaron desde el centro del país, el triunfo de Covarrubias, que sacrificaron a Luis Armando Díaz dejándolo sin recursos mientras estos fluían a la campaña de Covarrubias. Así lo entendieron la mayoría de analistas políticos de la entidad.

La caída en desgracia. Si la maniobra de Narciso Agúndez era una estrategia maestra, ¿Qué fue lo que salió mal? ¿De dónde vino la decisión de acusarlo y meterlo a la cárcel?

 Habitualmente cae a la cárcel el político en desgracia, casi nunca nadie cae en el ejercicio del poder, entonces,  siempre caen los ex presidentes, exgobernadores, exdiputados etc.  Por lo tanto, para meter a la cárcel por mal uso del poder a un político se requiere de voluntad –política- de quienes en ese momento ejercen el poder.

Es difícil de creer que un responsable y servicial funcionario de gobierno que monitorea los bienes inmuebles del estado, un día se dio cuenta que había algo irregular en terrenos de Los Cabos, que estos habían sido vendidos a un costo muy inferior al real, que una vez investigado el misterioso asunto dio con los culpables. Así, raudo y valiente, como ciudadano ejemplar se apersonó ante el ministerio público para presentar una demanda contra “quien resulte responsable”,  culpables del despojo al estado. Por su parte, el ministerio público, comprometido y solidario con la ciudadanía y los bienes que corresponden a la patria, dieron curso de manera “rápida y expedita” a la demanda del  ciudadano ofendido; el Procurador de Justicia, sin importar el linaje ni los galones de los acusados investigó de manera impecable –e implacable-  el delito que concluyó con Narciso Agúndez y Porras en el bote.

Cuesta creer una versión como la anterior. Es más fácil imaginar que un ciudadano comprometido con su trabajo va a acusar de peculado a un ex gobernador y por las instancias justiciaras que va pasando, la gente, los funcionarios se atacan de risa. Pero esta vez no pasó así. Gamil Arreola –el llamado “abogado del estado”- celoso de su deber, convertido en un paladín patriótico, en un severo guardián del bien común procede a mover la maquinaria dela representación pública y consigue, con sus inapelables investigaciones meter a la cárcel no solo al exgobernador, sino también a su secretario general de gobierno Alfredo Porras.

La Patada de Narciso Agúndez. No es que sea increíble que existan funcionarios lamidos y rateros, es que sabemos que la ley es selectiva en estos asuntos donde se involucran a los políticos. En el caso de Narciso Agúndez, se sabía de sobra su afición casi patológica a hacerse de terrenos valiosos. Pero en el terreno político, ya ex gobernador, maniobró para pasar al  Partido verde Ecologista y de esa manera impulsar al candidato del PRI, al igual que el grupo político Los Cabos. Pretendía ligar una senaduría o el fuero que conlleva el cargo.

Entre las escasas apariciones públicas de NAM ya exgobernador,  está la “patada” que propinó a un letrero de El Coromuel: diez días antes de su aprehensión apareció en los medios que Narciso Agúndez, al pasar por El Coromuel –que fue rehabilitado en su sexenio- propinó una tremenda patada a un letrero porque el tal anuncio prohibía los clavados, cuando el guardia acudió ante el estruendo, Agúndez lo recibió con esta expresión: “Dile al puto de Covarrubias que yo lo hice, y que voy a seguir viniendo y si vuelvo a ver otro letrero lo voy a venir a quitar”. (Colectivo Pericú, 17 de mayo, 2012).

Casi dos semanas después, NAM era aprehendido en Monterrey con lujo de movilizaciones policiacas y trasladado esa misma noche en un avión de la PGR a los separos de la PGJE, Alfredo Porras ya lo esperaba  acusado de los mismos delitos: abuso de autoridad, peculado, coalición de servidores, falsedad y coparticipación en conductas ilícitas de funcionarios públicos relacionados con la enajenación de predios en el municipio de Los Cabos. Por tales delitos ya había sido inhabilitado desde diciembre del 2011 por la Contraloría Estatal, para ocupar cargos  públicos. Es decir, las iras contra NAM se materializaban en acciones que parecían justicieras, apartadas de las valoraciones políticas y eso es lo que declaraba el procurador estatal, que la política nada tenía que ver en el asunto. Algo que nadie cree.

Con Narciso Agúndez detrás de las tejas culminaba el episodio de la patada al letrero en El Coromuel.

Narciso Agúndez, ¡a la reja!. La mayoría de los ciudadanos se alegran de ver a un político detrás de las rejas. La historia de abusos de los poderosos en un país como el nuestro es prolija, abundante. No importa de que partido, ni sus convicciones, ni su carta de vida. Aun si se considerara inocente, es posible que así, de cualquier manera habría cierto complacencia popular de ver, a quien lo tuvo todo, quien amasó un poder indiscutible durante seis años, hoy sin poder, sin los lambiscones habituales, sin credibilidad, se encuentre enfundado en uniforme reglamentario del Cereso. Una imagen que embelesa al populacho.

Ya en la cárcel se rumoraba y hasta se publicaba en periódicos nacionales –Excelsior- que Narciso se daba vida de pachá en el penal; que atendía tanto personal externo como interno; que tenía, en suma, demasiados privilegios, algo que los responsables del penal, por supuesto negaban. Para la mayoría de los ciudadanos si bien se deleitaban con la imagen de NAM en la cárcel, también suponíamos que saldría en breve, que las condiciones habrían cambiado con el cambio de presidente y solo faltaba saber las maniobras para extraer de la cárcel a un político acusado de haberse robado 55 millones de pesos en unos terrenos que se autovendió a precio de saldos.

De cualquier manera fueron siete meses los que Agúndez y Porras purgaron en la cárcel. Cuando llegó diciembre, la cosa surgió a modo de rumor. Pronto saldría de la cárcel el exgobernador Agúndez como en efecto sucedió el 15 de diciembre envuelto en un batuburrillo legal que nadie ha sabido explicar bien a bien.

Ley a la carta. Siete meses estuvieron Narciso Agúndez y Alfredo Porras en la cárcel, se suponía que saldrían –como todos los políticos- mediante una fianza millonaria dada la naturaleza de las acusaciones. No fue así, salió NAM con el pago de una ridícula multa de 31 mil pesos. El único que mostró su descontento en el gobierno de Covarrubias fue el procurador  del estado quien con el rostro desencajado acusaba al juez Sergio Aguilar, a quien dijo “se integrará una averiguación previa contra quien resulte responsable” o sea, el Juez y agregó; “toda vez que se violaron los principios de legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y eficacia” en la administración de justicia.

Cuando la muina del procurador se acendraba, ya Narciso estaba declarando que era, en efecto un preso político y para más muina de sus encarceladores, dijo también que seguiría luchando en favor de los mas desprotegidos, o algo así, como si fuera un paladín, un mártir de causas sociales encarcelado injustamente. Por su parte, el Juez Aguilar ponía el grito en el cielo y acusaba al procurador de hacer declaraciones infundadas y que si no  le gustaba su resolución, que había otras instancias de apelación. El ex gobernador era recibido por sus leales con gritos de ¡si se pudo! mientras aclaraba que estaba libre gracias a la justicia federal, no por la estatal. Gamil Arreola y sus jefes quedaban con un palmo de narices.

La maniobra legal estuvo en lo que llamaron la reclasificación del delito, es decir, convertir un delito que no admite fianza en uno menor, tan menor que salió por un poco mas de 30 mil pesos, aunque luego se filtraría que ni siquiera eso pagó el exgobernador.

Conclusión. El gobierno y Agúndez. Si el gobierno estatal que dirige Marcos Covarrubias obró para meter a la cárcel a Narciso Agúndez es imposible saberlo, lo cierto es que se usó la procuraduría a cargo del ejecutivo estatal. Un ejecutivo estatal que tiene que negociar –quiera o no quiera-con el presidente municipal de Los Cabos –el municipio mas poderoso del estado- y jefe de un poderoso grupo político que está a punto de pasarse al PRI. Seguramente el cambio en la presidencia de la República ha sido un duro golpe para Covarrubias y asociados y por tal razón han tenido que soportar la argucia legaloide que pone a Narciso en la calle

Si es cierto lo del fraude al estado por 55 millones de pesos, el negocio de Agúndez y secuaces es redondo. Si bien era difícil de creer que la denuncia de un funcionario de medio pelo metiera a la cárcel a un exgobernador, también es difícil de creer que la decisión de un juez –así sin más- lo libere de la cárcel.

Todo el lance de entrada y salida de Narciso Agúndez parece ser una faramalla orquestada desde el poder estatal y sus pulsos contra uno de los grupos políticos del estado. La confusión legaloide es el principal aval de los implicados en el caso: acusadores y defensores; encarceladores y liberadores. Ninguno, ni Narciso Agúndez ha explicado a la ciudadanía su situación legal exacta y las verdaderas causas que lo llevaron a la cárcel; ni el gobierno estatal ha explicado los posibles errores en la integración de la averiguación o los puntos débiles de la acusación que hoy tienen a Narciso libre.

Por lo pronto, la procuraduría a cargo de Gamil Arreola parece ser la más damnificada en un pleito político que hoy parece empatado: si bien NAM salió libre, también le propinaron siete meses en la cárcel y de escarnio público. Falta demostrar por unos que NAM es un político preso y que NAM demuestre que en efecto, es un preso político.

martes, 5 de junio de 2012

ELCASO DE LA ROSA Y LA VOLATILIDAD POLÍTICA

Introducción. El caso De la Rosa es un asunto, que de muchas maneras explica, describe, quizás hasta defina el momento político actual de BCS: una mezcolanza de personalidades, grupos, partidos e intereses que hacen difícil entender quienes son los que gobiernan, cuáles son sus capacidades y sus intenciones mas allá de las apariencias y del discurso políticamente correcto. El análisis del caso Arturo De la Rosa puede servir para acercar un poco de luz a la opacidad que, detrás de las formas, se tejen en la tenebra política sudcaliforniana.
Arturo de la Rosa es miembro de una familia de 6 hermanos, todos, de alguna manera, incrustados en el poder político. Su padre, un líder obrero de los sectores del PRI, mantuvo la hegemonía de su liderazgo en el municipio de Comondú, a su muerte, los hijos tomaron cada quien su derrotero, el cual vino a conducir la revuelta de Leonel Cota en 1999. Algunos de los De la Rosa apasionados de las carreras off road, se hacen llamar el “Team De la Rosa”, lo que sugiere un equipo, aunque dispersos por todo el organigrama gubernamental, es obvio que funcionan, efectivamente, como un clan. Así, en clan acudieron al llamado de Leonel Cota y en un santiamén tenían al Team de la Rosa transfigurado en izquierdistas, en los lugares que el PRI les negó –como todos los priistas que suponían mejor suerte para sus capacidades-

Los De la Rosa abogados, en la procuraduría; los profesores en la SEP y así, el team fue adquiriendo notoriedad con la administración leonelista y mucho más con la de Narciso Agúndez, especialmente Arturo quien había participado con el entonces gobernador en el municipio de Los Cabos. En esa administración alcanzó la diputación local, de una legislatura que pasaría a la historia por nefasta.

En el congreso. Presidente de la Gran Comisión, Arturo de la Rosa mantenía comunicación directa con Agúndez Montaño y era, por sus antecedentes, el gran pastor de la variopinta legislatura. Asimismo se preparaba para dar el salto a la alcaldía de Los Cabos aunque, los obstáculos a vencer eran mayúsculos, el hermano del gobernador –Antonio- también deseaba la posición. De la Rosa, experto en amores filiales, sabía que su cometido era imposible. Aún así, maniobró desde la Gran Comisión para hacerse de la preciada alcaldía.

Poco antes de terminar la legislatura, un grupo de diputados denuencian un fraude que valoran entre 6 y 8 millones de pesos cometido por Arturo de la Rosa –y otros diputados del PRD- . El vocero del grupo es el Prof. Katzenstein de Nueva Alianza, aunque el grupo lo conforman también diputados del PRI y del PAN quienes presentan como cuerpo del delito una serie de facturas pagadas por la Cámara de diputados. Entre los recursos que suponen las facturas se encuentran: canastas navideñas, grupos musicales; papelería y gastos a comprobar por más de dos millones de pesos; forrajes, artículos para la construcción, pago de colegiaturas, pago de servicios médicos particulares, reparación de vehículos, carne asada por mas de 200 mil pesos y muchas otras adquisiciones impropias de una cámara de diputados. Daba la apariencia que alguien en el congreso se despachaba a su gusto sin fiscalización alguna. Los diputados acusadores presentaron ante la prensa dichas facturas y culpaban a Arturo de la Rosa, de usar los dineros de la Honorable para provecho personal.

Si quien consumía todas aquellas facturas era De la Rosa, después se sabría con la investigación que montaría –como todo hacía suponer- el ministerio público. Existe en el portal que el Congreso tiene en internet un apartado destinado a transparencia, hay además lo que se conoce como Oficina de Fiscalización del Estado y por la calle Félix Ortega esquina con Rosales, un segundo piso que se anuncia como Dirección de Finanzas del Congreso del Estado. Con tantos filtros e instancias de vigilancia y transparencia, supondría el ciudadano común y corriente que pronto se sabría la resolución de la demanda que acusaba a De la Rosa. No fue así.

Cambios de partido. Han pasado más de veinte meses de la denuncia LPZ/93/SPB/2010,  en ese tiempo, el cotarro político sudcaliforniano se ha movido tanto que la denuncia a De la Rosa quedó, por un tiempo olvidada. En ese tiempo, De la Rosa dejó de pertenecer al PRD, se cambió al PAN, junto con Covarrubias,  – entre los políticos mas conocidos. De tal manera que la acusación a De la Rosa la hacían sus propios correligionarios. De la Rosa se prepara para, en el aventón de Covarrubias, arrebatarle la alcaldía de Los Cabos a Antonio Agúndez, pero no tiene la misma suerte del ahora gobernador. Pierde la alcaldía cabeña y todo parece perdido, pero no es así, un De la Rosa perdidoso y con serias sospechas de su honorabilidad, es reclutado por Covarrubias como Secretario Particular. Su estrella relumbra nuevamente y lo que parecía el tobogán de la ignominia, se convierte en una rueda de la fortuna –ahora panista- que revive los gloriosos días en el PRD. Obviamente de la denuncia –de los 8 millones- nadie habla nada. De la Rosa se encuentra en el bando de los ganadores, en el bando del gobernador, en el bando de los neopanistas.

Otro cambio fundamental sucedió en la asesoría legal de los denunciantes, el Lic. Daniel Gallo R. es ahora Presidente del Tribunal Superior de Justicia.

Mientras de La Rosa se mantuvo a la derecha del gobernador, su honorabilidad se mantuvo también incólume, pero inquieto, con ambiciones, el exdiputado perredista es impulsado por el neopanismo para contender por la diputación federal por el segundo distrito. Claro que sabía que sus enemigos políticos sacarían a relucir el tema de los 8 millones birlados en el congreso. Ni la fiscalización, ni las transparencias, ni la contaduría del congreso hasta entonces han dicho nada, pero la demanda está puesta, algo tendrían que hacer los panistas para limpiar el nombre de su candidato.

Panistas contra panistas. Pero el PAN no es un partido homogéneo, aunque las trifulcas panistas son mas veladas que las perredistas, también las hay, especialmente entre los doctrinarios, los de larga data, los de rancio abolengo y los neopanistas; los que entraron con Covarrubias procedentes de otros partidos y que se han quedado en la administración bajo el membrete del PAN. Ante los neopanistas poco pueden hacer los panistas añejos, sobre todo cuando ya les repartieron las posiciones que se merecían por haber prestado las siglas. El nombramiento de De la Rosa pues, cayó como un balde de agua fría a varios panistas que creían que esas posiciones eran suyas, fue el caso de Miriam Muñoz y otros panistas afines para quienes la nominación de De la Rosa era una vergüenza. Sin trabajo político en el PAN, acusado de malversar fondos del congreso y sin poner en claro su situación legal, las alarmas se encendieron en el PAN y en el gobierno del estado.

Miriam Muñoz montó una huelga de hambre que puso en peligro su integridad física. Apoyada por panistas de toda a vida sin cargo en la administración de Covarrubias, la vieja guardia reaccionó contra la candidatura de De la Rosa, solo que dicha candidatura tenía fuertes apoyos del propio gobierno. Tocaba a los panistas del congreso, es decir, los antiguos acusadores, hacer hasta lo imposible para limpiar el nombre de De la Rosa, su candidato a la diputación federal. El panista presidente de la junta de gobierno - símil de la desaparecida Gran Comisión- Gil Cueva Tabardillo, ha tratado de salvar los trastos, aunque los diputados priistas han negado cualquier intervención a favor de De la Rosa. En la Comisión de Cuenta Pública se encuentra otro panista, Ernesto Ibarra quien refiere que poco a poco se ha desahogado las “fallas administrativas” cometidas por De la Rosa y que ya quedan menos.

Las instituciones. Por otra parte, en un insólito anuncio, el Procurador Gamil Arreola, cuando le han preguntado acerca de la dilación en la investigación del presunto peculado de Arturo De La Rosa ha respondido que la procu ha pedido, desde hace casi dos años, informes al congreso y éste –un poco tardón- no le ha hecho llegar dichos informes, que “la pelota está en la cancha del congreso”. Po lo tanto, la investigación está en suspenso, a decir del procurador es el Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Baja California Sur, cuyo titular es Julio César López, quien tiene que responder acerca del posible desfalco.

El procurador no ha omitido el famoso “caiga quien caiga” para afirmar que en su procuraduría no importan influencias ni nada parecido y que si no ha actuado es porque el responsable de interponer la denuncia no son los diputados sino el Órgano de Fiscalización Superior del Estado.

En uno de sus intentos de exculpación Arturo De la Rosa, hace unos días, en una entrevista en la radio, entróle a la guerra de lodo para afirmar que todos esos diputados que le acusan –y los que no-  recibieron, como despedida por la terminación de su periodo legislativo la nada despreciable cantidad de 995 mil pesos y el Órgano de Fiscalización tampoco ha dicho nada, Cerca de 20 millones de pesos de los impuestos que pagamos los contribuyentes fueron otorgados de manera graciosa, solo porque ya se iban para su casa..y uno se pregunta si el Órgano de Fiscalización Superior del Estado, el Sr. Julio César López ¿se habrá enterado?. En la página de transparencia del Congreso no hay nada.

Conclusión. El paso de un grupo político a otro, el uso de franquicia a los partidos políticos ha sido tal que, ya no solo el público se confunde con los traspasos de partido a partido, de grupo a grupo, de izquierda a derecha y viceversa de nuestros políticos, hasta los propios políticos, sus maniobras del pasado –no muy lejano- vienen a afectarlos en el presente, como ha sucedido con Arturo de la Rosa, político hábil, “atinado” en sus cambios de casaca. De la Rosa ha gozado de la consideración de los gobernadores: Narciso Agúndez cuando militaba en el PRD y de Covarrubias, hoy en el PAN, tales cercanías, quizás, han obrado para hacer lenta la solución del asunto. Quizás en otras circunstancias, se hubieran desahogado las pruebas y hoy estaría libre de conflictos y sobre todo, de sospechas.

Ha habido también, falta de manejo político en la candidatura de De la Rosa. Era de natural suposición que los partidos contendientes y los naturales enemigos políticos que se cosechan en esas lides, sacaran a relucir la trama de la denuncia por peculado puesta hace 22 meses; que un asunto que parecía dormido, pronto tomaría una relevancia mayor, precisamente porque las acusaciones son letales –por ruidosas- y las respuestas son muy débiles, no están a la altura de la contundencia de la inculpación. Ni los organismos de transparencia del Congreso, ni la procuraduría, ni la bancada de la actual legislatura tienen argumentos definitivos para excusar a De la Rosa. Parecen argumentos extraordinarios, sacados de la chistera. Son respuestas políticas a un asunto politizado porque ni siquiera las respuestas jurídicas bastan en un asunto que, sabían los responsables de armar las candidaturas que el caso jurídico se habría de politizar

En estas condiciones, la candidatura de De la Rosa refleja, por un lado, el peso que tienen, actualmente los neopanistas en el PAN, por otro, la candidatura que no puede explicarse sin la intervención del gobernador Covarrubias, refleja también la confianza -quizás la fe- que se tienen tanto el gobernador, como su equipo de gobierno, en que su popularidad, su aceptación, quizás su capacidad de negociación con otras fuerzas políticas, son elementos capaces de obviar los factores de discusión como el caso De la Rosa. Es el espejo -de Blanca Nieves- en el que se ve la élite gubernamental.

Así tenemos que un viejo asunto, preparado cuando los protagonistas estaban en otras posiciones, con otras querencias, con otros intereses, muy diferentes a los que tienen hoy, viene a golpear a un candidato salido de lo alto de la cúpula gubernamental, que ni el peso de las instituciones ni las exoneraciones de parte del poder legislativo tienen demasiada credibilidad porque en otro momento, en otras posiciones, fueron las mismas fuerzas políticas -a las que ahora pertenece el acusado- las encargadas de denunciar los malos manejos que hoy se reclaman las fuerzas políticas contrarias.

Un batiburrillo que pinta de cuerpo entero a nuestra versátil, inconstante y volátil clase política.

LEONEL COTA- LUIS COPPOLA: CAER PARA ARRIBA

Introducción. Hace unos dos años, junto con un matrimonio extranjero acudimos a un tranquilo restaurante de la ciudad. Más allá, otros comensales en grupo departían animadamente. De pronto, una voz estruendosa e iracunda irrumpió la tranquilidad del comedero. El tipo que levantaba la voz se refería a la ley del matrimonio homosexual que se aprobó en el DF. El lenguaje florido era digno de cantina de mala muerte, llamó –desde luego- la atención de todos los presentes el tono reprobatorio tan contundente a la mencionada ley. Hablaba una persona profundamente conservadora y algunos se preguntaban quien era –Es el senador Coppola- identificó alguien. Inmediatamente otro comensal agregó –Es senador por el PAN- .
Al matrimonio extranjero –que bien entendían español- les explicamos la situación, obviamente nadie entendió la pertinencia de tratar el asunto en un restaurante, de manera tan grosera e incómoda para quienes estábamos ahí. El tipo de las “ordinarieces”, es actualmente senador. No era raro pues, que Luis Coppola terminara repudiado por los propios panistas.

Eran días de decisiones. Luis Coppola no se había podido hacer con el partido al que pertenecía, que a su vez, estaba a punto de dar el golpe de su vida en Sudcalifornia: nominar candidato a Marcos Covarrubias –con los resultados conocidos- el senador Coppola se había acercado –en esos días- a Leonel Cota y con el mutis que le hicieron en el PAN, el senador olía a cadáver político. Sus nuevas alianzas, no parecían estar en mejor posición. Para Coppola, después de la senaduría se abría el abismo.

A sus nuevas amistades tampoco les habría de ir muy bien. Narciso Agúndez había podido imponer a Luis Armando Díaz en la candidatura a despecho de los Cota Montaño que amenazaban con dejar el PRD. En esos días, ambos Leonel Cota y Luis Coppola habrían de efectuar una simbólica toma de café en un céntrico mentidero, la prensa dio parte del asunto, sendas entrevistas para radio de Los Cabos aclararían que en realidad siempre fueron amigos, que los separaron malos entendidos, que amigos comunes animaron el acercamiento, etc.

En realidad, el acercamiento lo habría propiciado su enemistad con Narciso Agúndez a quien Coppola culpaba de la huelga de Los Arcos –de su propiedad- Cota Montaño, lo culpaba de deformar las políticas de izquierda del PRD. Estaban de acuerdo –Copola y Leonel- en combatir las invasiones de terrenos operadas por un amigo de Narciso y claro “de luchar por el progreso de Baja California Sur”.

Al PAN le había ido bien que no necesitaban a Coppola; al PRD le fue tan mal que amenazaba con desaparecer después de las elecciones del año pasado, de cualquier manera, Leonel Cota ya había abandonado el PRD.

Historia de desencuentros. Desde que Leonel Cota accedió a la gubernatura de BCS, Coppola se convirtió en un enemigo incómodo. Con un periódico de su propiedad, Luis Coppola atizó con dureza casi cualquier acción de Cota Montaño, asimismo dio albergue a todo aquel resentido -o no- que quisiera escribir en contra de Leonel Cota y su gobierno. Cota Montaño había armado toda una estrategia de comunicación a su favor desde el gobierno. De esta manera, la única crítica que hubo en el gobierno de Leonel Cota se realizó en El Peninsular. La crítica de El Peninsular era tan obvia que perdía eficacia. Con solo leer el  titular de El Sudcaliforniano –alienado con los intereses del gobierno perredista- se sabía que, exactamente lo contrario se publicaría en El Peninsular.

Las armas arrojadizas más frecuentes que El Peninsular- Coppola usaron contra Leonel y su gobierno fueron: el nepotismo: “El nepotismo y la corrupción son la constante en los gobiernos perredistas de Leonel Cota Montaño (1999-2005) y de su primo, no reconocido, Narciso Agúndez Montaño”- decía Coppola en su día; otra de las críticas que Coppola hacía a Leonel eran los terrenos que vendió en La Paz, lo que llamaba, “El malbaratamiento de El Mogote: “Se vendieron 350 hectáreas, a 13 pesos por metro cuadrado: 45 millones de pesos, a Luis Cano Hernández.” Agregaba que además “Cota también vendió 72 hectáreas del Cerro de la Calavera, a cuatro pesos por metro cuadrado a una empresa inmobiliaria. Luego de urbanizar el lugar, la empresa vende el metro a 200 dólares”. También lo acusaba de medrar con el transporte público, de hacerse del control de una empresa manejada por parientes del propio Leonel.

Posteriormente Coppola acusaría a Leonel Cota de utilizar recursos públicos para apoyar a su hermana Rosa Delia en la consecución de una diputación primero, luego, la alcaldía de La Paz. En ese mismo tenor, le imputaría la coronación de su primo Narciso Agúndez como candidato y luego como gobernador. En una larga entrevista en Reforma –mayo 2005- Luis Coppola hacía toda clase de reproches al entonces gobernador, tal entrevista fue publicada con el título: Es Cota el principal foco rojo: Coppola.

La respuesta. Fue Cota Montaño un gobernador todopoderoso, el control que ejerció sobre la prensa fue apabullante, por eso, las constantes críticas de El Peninsular – Coppola hacían poca mella. Sin embargo, fueron tantas ocasiones que este periódico implicaba a Leonel Cota en cuanta ratería o maniobra chueca que en una ocasión, el gobernador Cota Montaño decidió llamar la atención sobre el asunto: “voy a presentar denuncias civiles y penales contra algún grupo de gente dedicada diariamente a inventar cualquier mentira para tratar de incidir en la opinión pública del estado en contra de mi familia", enseguida dio a conocer el nombre “por personajes del dinero en el estado, Luis Coppola, de manera particular y sus aliados políticos”, luego revelaría que la enemistad surgió “cuando este le pidió que declarara inexistente la huelga de su hotel, y además que expulsara al dirigente de Gastronómico del sindicato”. Obviamente, yo no accedí, vinieron palabras fuertes, le dije yo no trabajo contigo ni estoy a tu servicio, la ley es la ley y se va a respetar la huelga de los trabajadores de Los Arcos, y se va a respetar a la dirigencia de los Gastronómicos". (El Sudcaliforniano 6 de febrero de 2008)

Posteriormente, cuando Luis Coppola accedió a la senaduría plurinominal por el PAN, toda la clase de insidias y zancadillas que publicaba en El Peninsular, tuvieron mayor eco, la posición le daba acceso a medios nacionales de todo tipo. Columnistas como Ricardo Alemán citaban constantemente las acusaciones de Coppola a los mandatarios perredistas Leonel Cota y Narciso Agúndez. Nepotismo, negocios sucios, venta del patrimonio, invasiones, eran los temas en los que Coppola implicaba a Leonel Cota.

El encuentro. Un día, -13 de mayo 2010- sin más ni más, aparecieron –ambos abstemios- departiendo una taza de café en la terraza del Hotel Perla, obviamente era un encuentro privado con toda la intención de ser público. Llamó la atención que después de años de dimes y diretes entre ambos, la pipa de la paz se imponía. Quien impulsaba esa entente Leonel Cota – Coppola, era sin duda, Narciso Agúndez. Los intereses de ambos los interrumpía Narciso Agúndez y su posicionamiento en las elecciones del 2011. Ni a Coppola ni a Leonel les convenían los movimientos de Agúndez para dejar el poder. Eso fue suficiente para empezar a montar una alianza aparentemente contranatural, la de un izquierdista convencido y el de un derechista contundente. No era así, después demostrarían que se parecían más de lo que estaban dispuestos a aceptar.

Caminos que se ensanchan. La elección del 2011 que impuso a Luis A. Díaz como candidato del PRD, dejó a Cota Montaño sin poder acceder a una parte del pastel del poder. Agúndez había tomado una serie de seguros para su salida, entre ellas, la candidatura de Marcos Covarrubias –quien le había jurado amor eterno en un mitin perredista- por el PAN. Dos cartas en juego con muy escasas posibilidades de fallo.

Tal movimiento de Narciso Agúndez dejó con el trasero al aire también a Coppola que ni siquiera había sido tomado en cuenta en su partido. Al contrario, desde octubre de 2010, Alfredo Zamora había anunciado “un proceso de expulsión" en contra de Luis Coppola Joffroy, luego explicaría que “Coppola ha violentado con sus declaraciones y discursos agresivos, los estatutos del PAN”. La ruptura con su partido estaba hecha, acusaba a la dirigencia del PAN de estar a las órdenes de Narciso Agúndez, a su vez, la dirigencia le reviraba con lo siguiente: “quien es uña y mugre de los Cota Montaño es precisamente Luis Coppola. El y Leonel Cota se amafiaron para tratar de despojar de unos terrenos a la familia Green en Los Cabos".

Fuera del PAN, Luis Coppola, al final de las campañas del 2011, no le quedó mas que apoyar al candidato del PRI. Al inicio de ese año, Ricardo Barroso y el PRI daban a conocer el apoyo del senador panista.

Caminos que se unen. Igual que Coppola, Leonel Cota no podía apoyar ni a Luis A. Díaz ni a Marcos Covarrubias, estaban ambos –Coppola/Leonel- fuera de la jugada. Sin embargo, Leonel, confiaba en sus recursos políticos así que abandonó el PRD y después de coquetear con el verde ecologista, decide, al final, contender por la alcaldía de Los Cabos por el PANAL, el partido de Elba Esther Gordillo.

Esta decisión de Leonel Cota, no quedaría ahí. Si era capaz de ponerse a las órdenes de la Gordillo, nadie imaginaría que apoyaría al PRI. El PANAL tenía una candidata a la gubernatura, lógico era que apoyara a dicha candidata. El enorme Granados Chapa lo cuenta mejor:  “Leonel Cota parece haber sentido nostalgia por su remoto pasado y, como candidato de Nueva Alianza a la alcaldía de Los Cabos, llamó a votar por Ricardo Barroso Agramont, candidato del PRI, no obstante que el Panal cuenta con su propia candidata, Blanca Estela Meza Torres, y sería de esperar que por mínima y lógica solidaridad instara a sufragar por su compañera de planilla, por así decirlo. Pero la lógica, que no suele hacer buenas migas con la política..- escribió el gran periodista en una de sus “Plaza Pública” en abril del 2011.

En efecto, los caminos del Coppola y Leonel Cota, tan separados en un tiempo, que empezaron a unirse hace dos años, culminaron con el apoyo de ambos al PRI.

La kafkiana. Este periplo de dos pícaros personajes no podía estar completo si no se culmina con el último episodio protagonizado por ambos. Si la historia de encuentros y desencuentros, que como cualquier telenovela termina en días felices, el final no es, aunque el lector se sorprenda, el apoyo de ambos al PRI.

No es así, el camino convergente termina en que ambos, ahora, son candidatos en las próximas elecciones generales, no por el PRI ni por el PAN, sino por el PRD y sus alianzas. Leonel Cota a senador, Luis Coppola a la diputación por el II distrito. ¿Cómo explicarlo?. Es una historia que Franz Kafka sin rubor –y con asombro, quizás-  firmaba como suya.

La historia tiene un punto de quiebre en algún lado. En efecto, es por obra y gracia de Andrés Manuel López Obrador –convertido en todopoderoso gurú- que se llevaron a cabo las negociaciones para que Leonel Cota y Luis Coppola, en un arranque pacifista y de amor al prójimo deja con el trasero al aire a una enorme cantidad de perredistas serios, izquierdistas rectos y al PRD sudcaliforniano con un tono de burla que lo hunde –aun más-  en el desprestigio y la vergüenza.

artmeza55@hotmail.com

viernes, 23 de marzo de 2012

EL INFORME

COMENTARIO QUE APARECE LOS MIERCOLES EN EL CANAL 9 DE MEGACABLE, LA PAZ
(COMENTARIO QUE SALE LOS MIERCOLES EN EL NOTICIERO DEL CANAL 9 DE
MEGACABLE)
Cada vez que se celebra un informe, ya sea de los estados o de la presidencia de la República, aparecen las voces que rechazan este tipo de informes y que abogan por un cambio en el formato que va desde la entrega del informe por escrito, el informe directo a la sociedad o solo ante el legislativo con preguntas y respuestas y múltiples maneras de llevarlo a cabo.
Nadie se pone de acuerdo y a mas de 12 años de alternancia, el informe sigue teniendo la misma conformación que le dio el binomio PRI-Gobierno que gobernó mas de setenta años. El informe tal como lo conocemos, se instauró para lucimiento del gobernante: una retahíla de cifras y cantidades difíciles de interpretar, solo se habla de éxitos, el gobernante indica con sus pausas y acentos el momento de aplaudir; se realiza en un gran recinto y se lleva público acarreado para llenarlo; se gastan –en consecuencia- millonadas en transporte, hoteles, comida, música, porque es una fiesta y porque hay que atender a los invitados, es, en suma, “El día del gobernador”, después de la somnolienta lectura de números, realizaciones y frases grandilocuentes, alguien pronuncia un discurso que exalta y engrandece al hombre que lleva los destinos del estado, finalmente, recibe felicitaciones de las fuerzas vivas, algo que los maldicientes llaman el besamanos.
El informe actual es el de otros tiempos, my ad hoc de las viejas glorias de mandatario intocable e infalible, de partido único y legislaturas unánimes; cuando el mandatario nos hacía el favor de informarnos. Pero el país, el estado han cambiado y una nueva sociedad merece que se le informe de otra manera. En países con tradición democrática, los informes del estado de la administración pública se hacen dos o tres veces al año, ante el congreso –se supone que son nuestros representantes- por exigencia de la legislatura, con derecho a preguntas, cuestionamientos, aclaraciones y posteriormente recomendaciones, enmiendas, incluso rechazo de los partidos. No se
llevan acarreados, ni invitados de honor, ni hacen fiesta y si acaso alguien aplaude, serán los compañeros de partido del gobernante. Es decir, una ceremonia republicana, normal, democrática, el informe de un gobernante que no compromete –para nada- los siempre escasos centavos públicos

miércoles, 7 de marzo de 2012

MODESTO ROBLES, LIDER SINDICAL O PRESIDENTE DE PARTIDO

(Comentario que pasa en el noticiario nocturno de Megacable)

La Secretaría de Salud ha adolecido -desde siempre- de recursos humanos con trabajo de base definitiva, así que una gran cantidad de empleados lo hace mediante contratos continuos de menos de 6 meses –con el objeto de evitar la antigüedad- , sustituciones con salarios mínimos, empleos temporales mal pagados, sin protección social; médicos, enfermeras, administrativos, intendentes, en algunos casos, llevan mas de diez años haciéndolo de esta manera sin que se les pueda dar un trabajo con base definitiva.

Tales bases definitivas se asignan por la federación, que fue el caso a finales del sexenio pasado. Habitualmente, el sindicato reparte el 50% y la secretaría de Salud el otro 50, se esperaría queesos empleos definitivos les tocaran, al menos, a quienes tienen mayor antigüedad con Empleos temporales. No fue así, apareció el influyentismo, el amiguismo, la repartición de bases se dio con otros criterios, menos el de los méritos. Estos trabajadores han emprendido una demanda contra la Secretaría de salud. El sindicato del Instituto de salud, por su parte, se ha deslindado del asunto. No es su problema, ha dicho su secretario general Modesto Robles, que se supone despacha en La Paz como secretario general del sindicato del I.S y en Los Cabos
como Presidente del PRI.

Es la historia de casi todos los líderes sindicales, usan al sindicato para saltar a otras posiciones políticas de tal manera que al llenarse de compromisos políticos, la defensa de los trabajadores pasa a segundo plano o lo que es peor, sus acciones al interior del sindicato pueden llevar el
interés del puesto político que persiguen, en este caso, la presidencia del PRI de Los Cabo, no es de extrañar entonces, que los trabajadores que hoy reclaman las bases hayan sido excluidos porque, el sindicato otorgó bases inducido por otros intereses y no por los méritos de los trabajadores.

El secretario de salud, ha enfrentado la demanda de un hecho en el que no participó, no fue a su administración a quien le correspondió otorgar esos empleos de base. El líder sindical, Modesto Robles, desde su puesto de presidente del PRI de Los Cabos, mientras los trabajadores contratan
abogado que los defienda, se lava las manos porque el ya ligó empleo, ya está en las grandes ligas de la política sudca, de ahí a una diputación, una regiduría, cualquier cosa, es pan comido.

CANDIDATOS Y EL EMPOBRECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA SUDCALIFORNIANA

Reacia a la autocrítica, la clase política sudcaliforniana entra en un nuevo periodo electoral en el que los partidos designan, sin mucho debate, sin capacidad pare verse las entrañas, mediante los amarres del partido –en petit comité-, a las figuras que ya han pasado una y otra vez por el tamiz
del sufragio sin mayor rendición de cuentas; con más confianza en la amnesia del electorado que en sus antecedentes; con mas confianza en la generosidad del sistema electoral que en su capacidad para convencer electores. Demasiados senadores, demasiados diputados para un estado de poco más de medio millón de habitantes, una sobrerrepresentación que hace mucho se ha convertido en una lacra, que se mantiene a pesar de las protestas de la ciudadanía que aboga por la desaparición de la cámara de senadores y de los candidatos plurinominales.
Quizás mas que en otras ocasiones, el sistema de partidos anda por un lado, el elector por otro. Los partidos vuelven a poner en consideración cartuchos quemados y personajes que pueden apelar a un grupo, un gremio, un capillita para hacerse de unos pocos votos. Los partidos confían en un triunfo solo porque sus adversarios son peores. A punto de presentar sus candidaturas, no hay una sola declaración interesante, ningún planteamiento digno de tomarse en cuenta. Las campañas internas que culminaron con el registro de candidatos “de unidad” se hicieron muy internamente y los que hicieron giras, visitas, entrevistas no pasaron de las promesas del esfuerzo y de las frases grandilocuentes y patrióticas. Promesas generales –muy generales- de “mejorar la calidad de vida de la población” “impulsar el empleo remunerativo” “luchar por la educación” “impulsodel turismo”. Después de este periodo pálido y parco de precandidaturas y de la
insólita veda acordada con el IFE, esperemos que al menos den –los políticos- material para comentar.
Unos que no se manifiestan porque tienen mucha cola que les pisen; otros pasan tan desapercibidos por falta de brillantez y exceso de lugares comunes; otros que se vuelven a presentar sin hacer un necesario acto de contrición; otros, cargados con su tambache de cinismo se aprestan a esperar, de perdida una plurinominal que los mantenga en el candelero. Bastan unos ejemplos:
El PAN, Carlos Mendoza “El Picore”. Tan indefinido como su propio apodo aunque tiene un
curriculum impresionante. Estudios en el extranjero y una hoja de servicios que inicia en la alta burocracia mexicana para arribar al terruño como Delegado del IMSS en tiempos panistas. Como todo mundo sabe, hijo del primer gobernador constitucional del Estado Ángel César Mendoza, un hombre respetado y con larga trayectoria en el PRI, de los pocos políticos que ese partido puede presumir, mostrar y enorgullecerse, por eso –sobre todo por eso- extraña el camino panista de los primeros pasos políticos en el Estado de Carlos Mendoza. De la Delegación del IMSS, Carlos Mendoza renuncia al puesto para ser coordinador de campaña del actual gobernador. El triunfo de Covarrubias lo lleva a ocupar la Secretaría General de Gobierno, cargo que desempeña unos cuantos meses, al que renuncia debido a su aspiración al senado, hasta entonces, se afilia al PAN.
Muy lejos del carisma del padre, Mendoza parece más un tecnócrata asimilado a la filosofía –así le llaman- administrativa del panismo que se asienta en un liberalismo de clase y tiene su respaldo cultural en la literatura de superación personal, el endiosamiento del liderazgo y las trampas de la “calidad”, todo esto, muy lejos del nacionalismo revolucionario y del regionalismo a ultranza que practicó su padre.
Ya panista, emprende una campaña al interior del PAN, no exento de críticas de panistas tradicionales que reclaman a su partido la inclusión de Mendoza Davis en la fórmula senatorial. Difícil situación de los críticos panistas contra los recién conversos que se han aferrado a las
candidaturas en juego, pues los ecos de tales críticas llegan directamente al gobernador Covarrubias, de obvia reciente conversión al PAN.
Arturo de la Rosa. Por si fuera poco, el PAN ha tenido que soportar las ambiciones de De la Rosa para ocupar una candidatura a uno de los escaños del Congreso de la Unión. Al igual que Covarrubias, del PRD se pasó al PAN e inmediatamente, con el triunfo del grupo político que compitió con las siglas de este partido, ocupó la secretaría particular del gobernador.
Diputado local por el PRD por la XI legislatura, De la Rosa fue acusado por otros diputados de apropiarse de al menos seis millones de pesos. Poco se ha sabido del desarrollo y destino de la investigación. Como se puede ver, la acusación no representó ningún obstáculo para ocupar un cargo en el gobierno actual mucho menos para posicionarse como candidato a una de las
diputaciones en juego.
Es obvio que el activismo político de De la Rosa molesta a los panistas de larga data, a los doctrinarios, los cuales, igual que en el caso de Mendoza Davis, han tenido que doblegarse ante los recién conversos porque gracias a estos, se mantienen en el poder.

En el PRD las cosas no están mejor y van de nuevo con las caras conocidas, que nunca hicieron
una autocrítica de su pertenencia y connivencia con el gobierno de Narciso Agúndez, un acto necesario especialmente ahora que las lacras ha salido a relucir, con los casos de exfuncionarios de la administración perredista que han sido llamados a cuentas, el más reciente, Antonio Alcántar.
Víctor Manuel Castro Cosío. No termina aun su periodo al frente de una diputación federal por el
II distrito electoral cuando ya se ha apuntado para la candidatura al senado.
Es un perredista formado en los cuadros de la izquierda, en su juventud, militante furibundo contra el sistema. Ocupó la Secretaría de Educación Pública con el triunfo de Leonel Cota. Posteriormente fue Presidente Municipal de La Paz y luego, con el apoyo de Narciso Agúndez, diputado federal.
Se constituyó en el sexenio anterior en valedor de un gobierno sumamente cuestionado por latrocinios varios. A pesar de su fama de hombre íntegro, ha sido parte fundamental en la debacle del PRD en el estado, sin embargo, no ha emitido ni un ápice de autocrítica, mucho menos ha tenido la capacidad para deslindarse del pseudoizquierdismo que inundó a su partido.
Trascendieron sus constantes roces tanto con Leonel Cota como con Rosa Delia Cota, su sucesora en la Presidencia Municipal de La Paz, quien incluso llegó a pedir el voto en su contra cuando el Prof. Castro Cosío compitió por la diputación que hoy ostenta, en esa ocasión, la votación en el
municipio de La Paz fue tan exigua que su triunfo fue obra del perredismo cabeño. Llama la atención que, hoy con Rosa Delia Cota en la dirigencia del PRD, Castro Cosío pueda erigirse como candidato a senador.
El desastre electoral pasado del PRD dio por resultado que los restos del partido fueran recogidos por el grupo que ganó la presidencia municipal de Los Cabos, lo poco que salvaron del naufragio. Así las cosas, es ese grupo quien detenta el poder en un partido que tiene pocas posibilidades de
alzarse con el triunfo que no sea una posición plurinominal.
Extraña ver a Castro Cosío en esta politiquería que han montado Rosa Delia y los Agúndez de Los Cabos, que se han apoderado de un partido que poco tiene de izquierda. No se pueden descartar compromisos adquiridos en todos los años de brega política del Profesor para servir a los intereses de un PRD desgastado y corrompido al cabo de dos sexenios en el poder. Un perredismo cuyo poder de oposición, apenas le sirve, como una muralla de contención para evitar llamar a cuentas al exgobernandor Narciso Agúndez que permanece amparado.
Castro Cosío tendría mucho que explicar no solo a la sociedad a la que solicita su voto, sino al izquierdismo genuino, su posición respecto de los casos de corrupción de Jáuregui, Ibarra, Díaz, Porras y Alcántar, sus correligionarios y miembros del mismo gobierno al que apoyó. Asimismo sus opiniones acerca del gobierno de Narciso Agúndez y de los errores del partido, las causas que lo llevaron a su casi extinción. Y entonces sí, pedir el voto.
En el PRI ya se tenían las candidaturas de unidad con sus mezclas de priismo mas o menos
novedoso con dinosaurios del ava nzado jurásico. El novel Ricardo Barroso y el septuagenario Isaías G. Cuevas para la senaduría; Martínez Mora en el papel del nuevo PRI, acompañado de un recuerdo del viejo partidazo, Cota Osuna, para las diputaciones. La prueba del que el PRI no puede prescindir de la vieja guardia tan poderosa que, en contra de los intereses del partido, siguen apareciendo en las boletas electorales; la constatación de que los priistas ya maduros aun requieren de andaderas.
En eso estaban, en el festín de las "candidaturas de unidad" cuando apareció Jesús Flores que también aspiraba. Flores se había caracterizado por emprender una lucha casi heroica cuando el partido fue reducido a su mínima expresión con el Leonelazo del 99, cuando los priistas huían y se escondían, Jesús Flores era de los que se constituía, en Los Cabos, como una oposición al
leonelato. De ahí que sus aspiraciones se antojaban justas.
Cuando parecía que el gozo se dirigía al pozo, una estratagema –de esas para las que el PRI se pinta solo-, extraída de los amarillentos catálogos de chascos, trucos y embelecos, advirtieron que a Jesús Flores le faltaban unos requisitos fundamentales en su registro, los estatutos se aplicaron, Jesús Flores quedó fuera de la convocatoria y evitó así al PRI, tener que ir a una consulta. La fiesta siguió y Flores hizo gala de la capacidad de un priista para aplicar la fuerte presión dentaria sobre sus propias gónadas, es decir, lo que antiguamente se llamó, disciplina de partido. Se movió y no salió en la foto.
Al no competir con gente como Jesús Flores, el PRI se apunta a la elección con –como bien apunta el escritor Edmundo Lizardi: “acomodaticios surfers de la “ola” de Peña Nieto, su única tablita de salvación”.

Los partiditos. Ya cuando un partido de estos, llámese Convergencia –o Movimiento Ciudadano-
PT, Verde, el Partido de los Carballo o el de la Gordillo, se atreven a candidatear a Leonel Cota –que merece una editorial aparte- no hay mucho que decir de la clase política sudcaliforniana hoy en día tan mezclada y como llegaron, en esta etapa de transición, a parecerse tanto. No hay diferencias por eso es que cualquiera puede saltar a cualquier partido sin que se note.
Ante este panorama de candidatos insípidos, trastos usados y vejestorios del precámbrico, la sociedad votante no tiene mucho más de donde seleccionar, de tal manera que lo más seguro es que la abstención aparezca como la gran triunfadora y los candidatos sean elegido por un mínimo de ciudadanos modelos que mantienen la llama de la esperanza o de acarreados que venden su
voto al mejor postor, lo que empobrece mas aun la democracia sudcaliforniana.